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Cómo hacer una pregunta de investigación concreta, respondible y bien delimitada

Aprende cómo hacer una pregunta de investigación clara, viable y delimitada, con ejemplos de distintas disciplinas y criterios para revisarla.

Equipo de Escritura Académica de Texio20 min de lectura
Nube de preguntas que pasa por un embudo — cómo hacer una pregunta de investigación
Una nube de ideas se estrecha en un embudo hasta convertirse en una pregunta investigable.

Para hacer una buena pregunta de investigación, convierte un tema amplio en una pregunta específica sobre un problema, población, contexto, periodo y tipo de evidencia. La pregunta debe poder responderse con métodos realistas para tu nivel académico y debe indicar con claridad qué vas a analizar, comparar, interpretar o explicar.

Cómo hacer una pregunta de investigación concreta, respondible y bien delimitada

Tienes un tema que suena bien —“salud mental en estudiantes”, “inteligencia artificial en empresas”, “lectura en primaria”—, pero cada vez que intentas convertirlo en pregunta, algo falla: queda demasiado grande, demasiado obvio, demasiado difícil de medir o tan cerrado que parece una respuesta disfrazada. Si estás buscando cómo hacer una pregunta de investigación, probablemente no necesitas más definiciones abstractas; necesitas saber qué recortar, qué precisar y qué palabras cambiar para que tu docente pueda decir: “esto sí se puede investigar”. La dificultad no suele estar en tener ideas, sino en transformar una idea general en una pregunta que guíe decisiones reales: qué leer, qué datos buscar, qué método usar y qué capítulos escribir.

Para hacer una buena pregunta de investigación, convierte un tema amplio en una pregunta específica sobre un problema, población, contexto, periodo y tipo de evidencia. La pregunta debe poder responderse con métodos realistas para tu nivel académico y debe indicar con claridad qué vas a analizar, comparar, interpretar o explicar.

En esta guía

¿Qué es una pregunta de investigación y para qué sirve?

Una pregunta de investigación es la pregunta central que tu trabajo intenta responder mediante lectura académica, análisis conceptual, datos empíricos o una combinación de esas fuentes. Sirve para delimitar el alcance del trabajo, seleccionar bibliografía relevante, elegir un método y evitar que el texto se convierta en una recopilación sin dirección.

La pregunta como brújula del trabajo

Una pregunta investigable no es lo mismo que una curiosidad general. “¿Por qué existe la desigualdad?” puede ser una inquietud válida, pero no orienta un trabajo de grado o máster porque abre demasiadas causas, épocas, países y teorías. En cambio, “¿Cómo perciben los estudiantes de primer año de una universidad pública chilena las barreras económicas para permanecer en sus estudios?” ya indica población, contexto y tipo de análisis.

La pregunta también te ayuda a decidir qué no incluir. Si tu pregunta se centra en percepciones estudiantiles, no necesitas desarrollar una historia completa de las políticas universitarias de toda América Latina. Puedes mencionarlas como contexto, pero no se vuelven el centro del trabajo.

Términos clave que conviene distinguir

Problema de investigación: situación, vacío, tensión o fenómeno que justifica el estudio. Por ejemplo, “la baja adherencia a la medicación en adultos mayores tras el alta hospitalaria”.

Objeto de estudio: aquello que vas a analizar. Puede ser una práctica, un grupo, un documento, una relación entre variables o un concepto.

Delimitación: decisión consciente sobre población, lugar, periodo, disciplina, variables, corpus o enfoque. Sin delimitación, la pregunta crece hasta volverse inmanejable.

Evidencia: material que permite responder la pregunta: entrevistas, encuestas, artículos científicos, documentos jurídicos, estadísticas, observaciones, informes institucionales o textos teóricos.

¿Cómo hacer una pregunta de investigación a partir de un tema amplio?

Para convertir un tema amplio en una pregunta, identifica el fenómeno específico, delimita el grupo o contexto, decide qué relación o proceso quieres analizar y formula una pregunta que pueda responderse con evidencia disponible. La clave está en reducir el tema sin vaciarlo de interés académico.

De “tema bonito” a problema investigable

Muchos estudiantes empiezan con temas que funcionan como etiquetas: “ansiedad”, “teletrabajo”, “deserción escolar”, “marketing digital”, “derechos humanos”. El problema es que una etiqueta no contiene todavía una tensión investigable. Necesitas detectar qué aspecto genera duda: causas, efectos, percepciones, cambios, diferencias entre grupos, aplicación de una norma o límites de una teoría.

Si tu tema es “salud mental en estudiantes universitarios”, puedes recortarlo de muchas maneras. Una opción psicológica sería preguntar por la relación entre apoyo social percibido y síntomas de ansiedad. Una opción educativa podría centrarse en cómo los servicios universitarios comunican recursos de apoyo. Una opción cualitativa podría estudiar experiencias de estudiantes que combinan trabajo remunerado y estudio.

Si todavía no sabes qué recortar, puede ayudarte trabajar primero con un embudo de tema. El embudo visual para elegir un tema de investigación permite pasar de un interés general a un área más manejable antes de redactar la pregunta.

Cuatro decisiones que estrechan el alcance

Antes de escribir la pregunta final, toma cuatro decisiones concretas:

  1. Población o caso: ¿a quiénes, qué institución, qué textos o qué fenómeno analizarás?
  2. Contexto: ¿en qué país, ciudad, universidad, sector, nivel educativo o servicio?
  3. Periodo: ¿hablas de un año, una etapa reciente, un antes/después o un periodo documental?
  4. Tipo de respuesta: ¿vas a describir, comparar, explicar, interpretar, evaluar o relacionar variables?

Por ejemplo, “redes sociales y autoestima” es demasiado amplio. Una versión más trabajable sería: “¿Qué relación existe entre la frecuencia de uso de Instagram y la autoestima declarada en estudiantes de primer año de Psicología de una universidad privada de Lima durante 2026?” La pregunta no promete resolver todo el tema, pero sí abre una ruta viable.

¿Qué diferencia hay entre un tema, un objetivo y una pregunta de investigación?

El tema nombra el área general, el objetivo expresa lo que harás y la pregunta de investigación plantea la duda que tu trabajo responderá. Los tres deben estar alineados, pero cumplen funciones distintas dentro del proyecto académico.

Tres piezas que no deben confundirse

Un tema suele ser nominal: “uso de aplicaciones de salud en adultos mayores”. Un objetivo usa un verbo de acción: “analizar el uso de aplicaciones de salud en adultos mayores”. La pregunta convierte ese objetivo en una interrogación precisa: “¿Cómo perciben los adultos mayores atendidos en centros de salud primaria de Madrid la utilidad de las aplicaciones móviles para recordar la toma de medicación?”

Cuando se mezclan estas piezas, el trabajo pierde dirección. Un objetivo demasiado amplio genera una pregunta amplia; una pregunta demasiado descriptiva puede producir un objetivo sin análisis. Conviene escribir las tres versiones juntas y comprobar si apuntan al mismo centro.

Versión débil del estudianteVersión más fuerte y delimitada
“La motivación en estudiantes.”“¿Qué relación existe entre la motivación académica declarada y la asistencia a clases en estudiantes de primer año de Educación en una universidad pública?”
“Analizar el teletrabajo.”“¿Cómo perciben los empleados administrativos de una empresa mediana de Bogotá los cambios en la comunicación interna tras la adopción parcial del teletrabajo?”
“¿La tecnología ayuda a aprender?”“¿Cómo influye el uso semanal de cuestionarios digitales en la participación de estudiantes de secundaria en clases de Biología?”
“Derecho y redes sociales.”“¿Cómo interpretan los tribunales españoles recientes el conflicto entre libertad de expresión y derecho al honor en publicaciones de redes sociales?”

Alineación mínima entre pregunta y objetivo

Si tu pregunta empieza con “¿Qué relación existe…?”, el objetivo puede ser “analizar la relación entre…”. Si empieza con “¿Cómo perciben…?”, el objetivo puede ser “interpretar las percepciones de…”. Si empieza con “¿En qué medida…?”, probablemente estás planteando una medición comparativa o cuantitativa.

Una prueba rápida consiste en tapar el objetivo y leer solo la pregunta. ¿Puedes imaginar qué tendría que hacer el trabajo para responderla? Luego tapa la pregunta y lee el objetivo. ¿Se nota cuál es la duda central? Si no, falta alineación.

¿Cómo formular una pregunta de investigación paso a paso?

Para formular una pregunta de investigación, parte de un tema, encuentra una tensión específica, delimita población y contexto, elige un enfoque metodológico y revisa si la pregunta puede responderse con evidencia accesible. El resultado debe ser una pregunta abierta, precisa y viable para el tiempo y recursos que tienes.

Proceso práctico en seis pasos

Este proceso evita que redactes una pregunta demasiado pronto, cuando el tema aún está sin delimitar:

  1. Escribe tu tema en una frase simple. Ejemplo: “ansiedad en estudiantes universitarios”.
  2. Localiza una tensión o duda. Ejemplo: “no está claro cómo influye el apoyo social percibido”.
  3. Define población y contexto. Ejemplo: “estudiantes de primer año de una universidad pública mexicana”.
  4. Elige el tipo de respuesta. Relación estadística, experiencia subjetiva, comparación documental, análisis teórico o revisión bibliográfica.
  5. Redacta una pregunta provisional. No busques perfección en la primera versión.
  6. Comprueba viabilidad. Pregunta si tienes acceso a datos, fuentes, tiempo y conocimientos metodológicos suficientes.

Una formulación provisional podría ser: “¿Qué relación existe entre el apoyo social percibido y los niveles de ansiedad autoinformados en estudiantes de primer año de una universidad pública mexicana?” Esa pregunta ya sugiere variables, población, contexto y método posible.

Verbos interrogativos útiles

El inicio de la pregunta marca el tipo de trabajo. “¿Cómo…?” suele encajar con investigación cualitativa, interpretación de procesos o análisis de experiencias. “¿Qué relación existe…?” apunta a variables y diseños cuantitativos. “¿En qué medida…?” sugiere medición, comparación o evaluación. “¿Qué factores…?” puede funcionar, pero exige cuidado: si no defines los factores, la pregunta puede volverse demasiado amplia.

Evita preguntas que se respondan con “sí” o “no” si tu trabajo necesita análisis. “¿Afecta el teletrabajo la productividad?” es débil porque no dice cómo medirás productividad ni en qué contexto. Mejor: “¿Qué relación existe entre la frecuencia semanal de teletrabajo y la productividad autoevaluada en empleados administrativos de empresas tecnológicas de Medellín?”

¿Cómo saber si tienes una buena pregunta de investigación?

Tienes una buena pregunta de investigación si es clara, específica, respondible con evidencia, relevante para tu asignatura y viable dentro del tiempo disponible. Además, no debe contener ya la respuesta ni depender de datos a los que no puedes acceder.

Criterios de revisión rápida

Una pregunta funciona mejor cuando cualquier lector puede identificar qué se estudiará, en quién o dónde, con qué enfoque y con qué límite. No siempre necesitas incluir todos los detalles en una sola oración, pero la pregunta no debe obligar al lector a adivinar el alcance.

Revisa estos criterios:

  • Claridad: las palabras principales tienen significado preciso.
  • Delimitación: hay límites de población, contexto, periodo o corpus.
  • Viabilidad: puedes conseguir fuentes o datos sin permisos imposibles.
  • Pertinencia: responde a una discusión académica, no solo a una opinión personal.
  • Apertura analítica: permite argumentar, interpretar o analizar, no solo enumerar datos.

Débil: “¿Por qué los estudiantes están estresados?”

Más fuerte: “¿Cómo describen los estudiantes de primer año de Enfermería de una universidad pública española las principales fuentes de estrés durante sus prácticas clínicas iniciales?”

La segunda versión no intenta explicar todo el estrés estudiantil. Delimita carrera, nivel, contexto y experiencia concreta. También permite usar entrevistas, cuestionarios abiertos o revisión de literatura sobre prácticas clínicas.

Señales de alerta

Si tu pregunta contiene palabras como “impacto”, “influencia”, “problema”, “mejorar” o “calidad” sin definirlas, probablemente necesita precisión. “Impacto de las redes sociales en jóvenes” no indica qué red, qué jóvenes, qué impacto ni cómo se mediría. “Calidad educativa” tampoco funciona si no aclaras si hablas de resultados, satisfacción, recursos, prácticas docentes o equidad.

Otra señal de alerta aparece cuando la pregunta exige demasiado. “¿Cuáles son las causas de la deserción universitaria en América Latina?” podría llenar varios libros. Para un trabajo de grado o máster, convendría delimitar institución, programa, periodo y tipo de causa: económica, académica, familiar, institucional o subjetiva. Si necesitas ayuda antes de llegar a la pregunta, el embudo visual para delimitar un tema de investigación puede servir para reducir el alcance sin perder foco.

¿Qué ejemplos de preguntas de investigación funcionan en distintas disciplinas?

Los buenos ejemplos de preguntas de investigación muestran población, contexto, fenómeno y tipo de análisis. La forma cambia según la disciplina: psicología suele trabajar con variables o experiencias; enfermería con prácticas de cuidado y resultados de salud; educación, empresa o derecho con procesos, instituciones, normas o decisiones.

Psicología y ciencias sociales

En psicología o ciencias sociales, una pregunta puede estudiar relaciones entre variables, experiencias subjetivas o prácticas sociales. Por ejemplo:

  • “¿Qué relación existe entre el apoyo social percibido y los síntomas de ansiedad autoinformados en estudiantes de primer año de Psicología de una universidad pública argentina?”
  • “¿Cómo construyen los estudiantes migrantes de grado en universidades españolas su sentido de pertenencia durante el primer año académico?”
  • “¿Qué factores perciben los jóvenes desempleados de una ciudad industrial mexicana como barreras para acceder a su primer empleo formal?”

Estas preguntas no se quedan en “jóvenes”, “ansiedad” o “migración”. Sitúan el fenómeno en una población y un contexto que podrían investigarse con encuestas, entrevistas o revisión de literatura, según el diseño.

Ciencias de la salud y enfermería

En salud, la pregunta debe ser especialmente cuidadosa con población, intervención, práctica o contexto clínico. Un ejemplo para enfermería sería: “¿Cómo perciben los adultos mayores dados de alta a atención domiciliaria las indicaciones de enfermería para mantener la adherencia a la medicación durante las primeras cuatro semanas?”

La pregunta no promete medir todos los resultados clínicos posibles. Se centra en percepciones, un momento concreto y una práctica de cuidado. Si el enfoque fuera cuantitativo, podría reformularse: “¿Qué relación existe entre la comprensión de las indicaciones de alta y la adherencia autoinformada a la medicación en adultos mayores atendidos en atención domiciliaria?”

En trabajos de salud de grado o máster, también conviene evitar preguntas que requerirían ensayos clínicos, acceso a historias médicas sensibles o permisos éticos complejos si no están disponibles.

Educación, empresa y derecho

En educación, una pregunta reconocible podría ser: “¿Cómo influye el uso de rúbricas compartidas en la calidad de las primeras versiones de ensayos argumentativos en estudiantes de secundaria?” Aquí hay práctica docente, producto observable y grupo concreto.

En empresa o gestión, una versión viable sería: “¿Cómo perciben los mandos intermedios de empresas tecnológicas de Barcelona la comunicación interna durante procesos de trabajo híbrido?” Esta pregunta permite entrevistas o análisis cualitativo sin afirmar de antemano que el trabajo híbrido mejora o empeora la comunicación.

En derecho, una pregunta puede centrarse en interpretación normativa: “¿Cómo ha delimitado la jurisprudencia española reciente el equilibrio entre libertad de expresión y derecho al honor en publicaciones realizadas en redes sociales?” No pide entrevistar jueces ni resolver todo el debate constitucional; delimita un corpus jurídico.

¿Qué errores cometen los estudiantes al redactar una pregunta de investigación?

Los estudiantes suelen fallar al redactar preguntas demasiado amplias, normativas, ambiguas, imposibles de medir o desconectadas del método. La corrección consiste en precisar conceptos, delimitar casos y ajustar la pregunta al tipo de evidencia que realmente se puede usar.

Cinco errores frecuentes con corrección

  1. Usar conceptos sin definir
    Ejemplo: “¿Los estudiantes rinden mejor cuando están motivados?”
    Corrección: define “motivación” y “rendimiento”. Una versión mejor sería: “¿Qué relación existe entre la motivación académica medida mediante una escala validada y el promedio final en estudiantes de primer año de Administración?”

  2. Preguntar por todo un país, una etapa o una disciplina
    Ejemplo: “¿Cuáles son las causas del abandono escolar en España?”
    Corrección: reduce nivel, zona, periodo o tipo de causa. “¿Qué factores familiares e institucionales se asocian al abandono escolar en estudiantes de educación secundaria de centros públicos de una comunidad autónoma española?”

  3. Escribir una pregunta con respuesta moral ya incorporada
    Ejemplo: “¿Por qué las empresas deberían respetar más el bienestar de sus trabajadores?”
    Corrección: cambia el juicio por análisis. “¿Cómo perciben los empleados de atención al cliente la relación entre carga laboral y bienestar psicológico en una empresa de servicios?”

  4. Plantear una pregunta imposible para tus recursos
    Ejemplo: “¿Cómo afecta la inteligencia artificial al empleo mundial?”
    Corrección: delimita sector y evidencia. “¿Cómo describen los informes sectoriales publicados entre 2022 y 2026 los cambios esperados por la automatización en puestos administrativos del sector bancario?”

  5. Confundir pregunta con hipótesis
    Ejemplo: “El uso de plataformas digitales mejora la participación estudiantil.”
    Corrección: formula primero la pregunta: “¿Qué relación existe entre el uso de plataformas digitales de respuesta en clase y la participación oral de estudiantes de secundaria?” Después podrás proponer una hipótesis si tu diseño lo requiere.

Cómo detectar el error antes de entregar

Lee tu pregunta y subraya los sustantivos abstractos: impacto, calidad, mejora, eficiencia, bienestar, rendimiento, participación. Luego escribe al lado cómo los observarías o medirías. Si no puedes explicarlo en una frase, el término está todavía demasiado abierto.

También conviene preguntarte: “¿Qué tendría que leer o recopilar para responder esto?” Si la respuesta es “todo sobre el tema”, la pregunta no delimita. Si la respuesta es “una encuesta concreta, cinco entrevistas, un corpus de sentencias, una selección de artículos o un conjunto de indicadores”, vas por mejor camino.

¿Cómo ajustar la pregunta según el tipo de investigación?

La pregunta debe ajustarse al tipo de investigación: cuantitativa, cualitativa, teórica o revisión bibliográfica. Cada enfoque necesita una forma distinta de preguntar, porque no todos producen el mismo tipo de respuesta ni usan la misma evidencia.

Investigación cuantitativa

Una pregunta cuantitativa suele relacionar variables, comparar grupos o medir diferencias. Usa formulaciones como “¿Qué relación existe entre…?”, “¿En qué medida…?” o “¿Existen diferencias en…?”. Por ejemplo: “¿Qué relación existe entre las horas semanales de trabajo remunerado y el rendimiento académico en estudiantes de grado de una universidad pública?”

Aquí debes definir variables medibles: horas de trabajo, rendimiento académico, asistencia, puntuación, frecuencia, nivel de satisfacción. Si no puedes medir el concepto, quizá necesitas un enfoque cualitativo o teórico.

Investigación cualitativa

Una pregunta cualitativa busca comprender experiencias, percepciones, significados o procesos. Suele empezar con “¿Cómo…?” o “¿Qué significados atribuyen…?”. Por ejemplo: “¿Cómo viven los estudiantes de maestría que trabajan a tiempo completo la organización del tiempo durante el primer semestre?”

La fuerza de una pregunta cualitativa está en la profundidad, no en la cantidad de casos. Por eso conviene delimitar bien quiénes participan y qué experiencia concreta se estudiará.

Trabajo teórico o conceptual

Una pregunta teórica analiza conceptos, argumentos o modelos. Puede preguntar: “¿Cómo se ha conceptualizado…?”, “¿Qué tensiones existen entre…?” o “¿Qué límites presenta…?”. Por ejemplo: “¿Qué límites presenta el concepto de responsabilidad social empresarial cuando se aplica a plataformas digitales de reparto?”

En este tipo de trabajo, la evidencia no son encuestas ni entrevistas, sino textos académicos, teorías, documentos normativos o argumentos publicados. La pregunta debe abrir un análisis, no una opinión general.

Revisión bibliográfica

En una revisión de literatura, la pregunta organiza la búsqueda y comparación de estudios. Una formulación posible sería: “¿Qué hallazgos reporta la literatura publicada entre 2019 y 2026 sobre el uso de simulación clínica para desarrollar habilidades de comunicación en estudiantes de Enfermería?”

Aquí necesitas criterios de inclusión: años, bases de datos, población, intervención, idioma, tipo de estudio o contexto. Si la pregunta no delimita esos criterios, la revisión se convierte en una lista interminable de lecturas.

¿Cómo revisar tu pregunta antes de empezar a escribir?

Revisa tu pregunta comprobando si define qué estudiarás, en quién o dónde, con qué evidencia y con qué límites. Si una persona externa puede entender el alcance y sugerir un método razonable tras leer una sola oración, la pregunta está cerca de funcionar.

Prueba de una oración

Escribe tu pregunta en una línea y luego responde debajo:

  • “Voy a estudiar…”
  • “En el contexto de…”
  • “Con evidencia de…”
  • “Para analizar…”

Si alguna respuesta queda vacía, la pregunta necesita ajuste. Por ejemplo, si escribes “Voy a estudiar el impacto de TikTok”, falta población, tipo de impacto, contexto y evidencia. Una versión más clara podría ser: “¿Cómo perciben estudiantes de primer año de Comunicación de una universidad peruana la influencia de TikTok en sus hábitos de consumo de noticias?”

Revisión final con alcance realista

El alcance debe encajar con el tiempo disponible, la extensión del trabajo y tu nivel académico. Una pregunta para un seminario de diez páginas no puede tener el mismo alcance que un trabajo final de máster. Si buscas una “pregunta de investigación para tesis” porque tu universidad usa ese término para trabajos finales de licenciatura, grado, maestría o máster, aplica el mismo criterio: delimitación realista antes que ambición excesiva.

También revisa que la pregunta no dependa de fuentes inaccesibles. Si necesitas datos internos de una empresa, expedientes clínicos o documentos judiciales no disponibles, considera usar informes públicos, entrevistas accesibles, literatura secundaria o un enfoque conceptual.

Antes de seguir: lista de verificación para tu pregunta de investigación

  • La pregunta está escrita como una pregunta, no como un tema.
  • Incluye una población, caso, corpus o contexto identificable.
  • Evita palabras vagas como “impacto” o “calidad” sin definirlas.
  • Puede responderse con fuentes o datos disponibles.
  • Se ajusta al tiempo y extensión del trabajo.
  • No presupone la respuesta ni contiene un juicio moral cerrado.
  • Encaja con un enfoque cuantitativo, cualitativo, teórico o de revisión.
  • Está alineada con el objetivo general del trabajo.
  • Permite seleccionar bibliografía relevante y descartar la que no sirve.
  • Una persona externa puede entender qué vas a investigar tras leerla.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto debe medir una pregunta de investigación?

Una pregunta de investigación suele tener una o dos líneas. No necesita ser larga, pero sí debe incluir los elementos mínimos para entender el alcance: fenómeno, población o corpus, contexto y tipo de análisis. Si ocupa medio párrafo, probablemente estás mezclando pregunta, justificación y método.

¿Cuál es la diferencia entre pregunta de investigación e hipótesis?

La pregunta plantea lo que quieres averiguar; la hipótesis propone una respuesta tentativa que después se contrasta o argumenta. Por ejemplo, la pregunta puede ser “¿Qué relación existe entre horas de sueño y rendimiento académico?”, mientras que la hipótesis sería “A mayor número de horas de sueño, mejor rendimiento académico”. No todos los trabajos necesitan hipótesis, especialmente los cualitativos, teóricos o algunas revisiones bibliográficas.

¿Puedo usar una pregunta de investigación para tesis de grado o maestría?

Sí, si tu universidad usa “tesis” para referirse a un trabajo final de grado, licenciatura, máster o maestría. La pregunta debe ser más delimitada que un tema general y debe ajustarse a los recursos reales del proyecto. Evita formular una pregunta pensada para años de investigación si tu trabajo tiene un calendario académico limitado.

¿Cómo sé si mi pregunta es demasiado amplia?

Tu pregunta es demasiado amplia si necesitarías estudiar muchos países, varias poblaciones, un periodo largo o demasiadas variables para responderla. También lo es si no puedes decir qué fuentes usarás. Recórtala por población, lugar, periodo, tipo de evidencia o enfoque metodológico.

¿Cuántas preguntas de investigación puede tener un trabajo de grado o máster?

Lo más habitual es tener una pregunta principal y, si hace falta, dos o tres subpreguntas. La pregunta principal mantiene el foco; las subpreguntas dividen el análisis en partes manejables. Si tienes cinco o más preguntas principales, probablemente estás intentando hacer varios trabajos a la vez.